Psicología budista: ampliando el conocimiento de la mente

La psicología budista ofrece una visión amplia y práctica de la mente, entendiendo ésta como lo que aquí entendemos cuerpo-mente-corazón. Despliega un amplio y rico conocimiento investigado y practicado durante milenios en el mundo oriental. Muchos son los maestros budistas practicantes de una psicología para la vida: uno de los sistemas para la sanación y la comprensión más antiguos y mejor desarrollados que existen en la Tierra.

Esta psicología se aplica para todo tipo de problemas: ansiedad, trauma,problemas económicos, obstáculos con la meditación, dilemas éticos, crisis emocionales y conflictos sociales, son considerados todas formas de sufrimiento susceptibles de tratarse con la medicina de las enseñanzas budistas. Éstas contienen una extensa variedad de técnicas que incluyen desde las más simples a las más sofisticadas formas de meditación, prácticas de sanación, entrenamiento cognitivo y emocional, y sistemas de resolución de conflictos. Esta tradición milenaria constituye un gran compendio de sabiduría y una profunda exploración de la mente humana que no resulta fácilmente accesible a los occidentales.

En estos momentos estoy incorporando la psicología budista en mi conocimiento de la mente y en mi enfoque terapéutico, ampliando la visión y el abanico de recursos y técnicas para explorarnos, conocernos y mejorarnos como seres humanos.

Actualmente existe un diálogo abierto entre la psicología occidental y la oriental. Aumenta el interés entre los profesionales de la salud mental de cualquier escuela por incorporar un enfoque más positivo y visionario. Muchas de las personas que trabajan en nuestros sistemas sanitarios y seguridad social, tienen que hacer frente a las limitaciones del enfoque clínico. En estos casos, incorporar la perspectiva de la nobleza, la práctica de la compasión o sistemas para transformar el sufrimiento y nutrir nuestra conexión con la vida, produce un alivio palpable en las personas.

El desarrollo de la neuropsicología ha ampliado aún más este diálogo. Ahora podemos escudriñar el interior del cerebro para estudiar las cuestiones básicas exploradas por Buda. Los neurocientíficos están proporcionando informaciones precisas que están corroborando los refinados análisis del potencial humano descritos por la psicología budista. Debido a que se basan en experimentos y prácticas realizadas a lo largo de milenios, los principios y las enseñanzas budistas pueden ser una aportación importante para los estudios científicos sobre psicología en Occidente. Por el momento ya han contribuido a nuestra comprensión cobre conceptos como percepción, atención plena, meditación, estrés, ego, sufrimiento, sanación, psicoterapia, potencial humano y conciencia.

A partir de mi experiencia en la psicología occidental, la integración de algunos de los conocimientos y técnicas de la psicología budista, ha ampliado no sólo mi visión del ser humano si no que me está dotando de otras herramientas, formas de estar y de relacionarnos con nosotros mismos. La psicología budista nos facilita el contacto directo con la experiencia, sea del tipo que sea, mental, emocional, sensorial, física o metafísica y ofrece posibilidades prácticas de transformación. Además, la psicología budista aporta de forma inherente el desarrollo de tres  cualidades básicas en la naturaleza humana: -Espaciosidad-Apertura, -Claridad-Viveza y -Calidez-Empatía.

Como afirmó el Dalai Lama en varias ocasiones “Las enseñanzas budistas no son una religión. Son una ciencia de la mente”. Eso no niega el hecho de que para mucha gente de todo el mundo el budismo también sirva de religión.

Pero en mi caso, recojo en mi vida y en mi trabajo esa esencia de las enseñanzas y las prácticas budistas basadas en la experiencia, que nos ofrecen una psicología positiva, visionaria y transformadora.

Si quieres conocer más o practicar ponte en contacto conmigo.