Mi Tierra Psíquica

Un lugar en el mundo mundial.

Un territorio sin fronteras, excepto aquellas impuestas por la mente. Un recorrido de supervivencia, de inconformidad y de sanación. Un movimiento de adentro hacia fuera y de afuera hacia dentro. Un descondicionamiento. Un camino de amor incondicional.
Un instinto de creer en el ser humano, en la naturaleza, en la energía. Una apuesta por un mundo mejor. Una propuesta: la transformación personal.
Un espacio donde la psicología conecta el mundo interior con el mundo exterior, el cuerpo, la mente y el espíritu. Un lloc de trobades. A safe place to express the truth of our pain, donde se cuentan historias, se reviven sueños, se despiertan poderes, se atraviesan miedos, se curan heridas, se abren ventanas, se tienden puentes y se extienden alas.

Una forma en la que la psicoterapia se convierte en una aventura de explorar la misteriosa tierra psíquica, en una invitación a crear tu propia vida. A poner en juego tu capacidad de reaccionar a todo lo que nos rodea, a elegir entre los cientos de posibilidades de pensamiento, sentimiento, acción y respuesta que surgen en tu interior. A integrarlo todo en un singular camino, manifestación o expresión que posea impulso, pasión y sentido desde tu ser.

Una parada para tomar conciencia. Una estación dónde Sí se puede. Un momento para respirar profundo. Un presente para la gente corriente.
Un hogar para la luz. Un albergue para la locura, el amor propio, el cambio, el atrevimiento, el coraje y el honor.
Un proyecto de vida compartido.
Un deseo de tocar almas con la punta de los dedos.
Una selva donde los capullos se convierten en mariposas.
Un jardín de mariposas…

Morar: habitar el yo, siendo, estando, amando.
Morar: Habitar al otro. Habitar la vida.

Sólo se puede amar aquello que se habita.